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Quién soy

Soy Valeria de la Luna

Tarotista y vidente en Madrid. Llevo desde 2016 ejerciendo de forma profesional, diez años atendiendo a personas que llaman buscando claridad en momentos en los que la cabeza no termina de ordenarse sola.

Retrato editorial de Valeria de la Luna, tarotista en Madrid desde 2016

Vivo y trabajo en Carabanchel, en una consulta tranquila de la calle del General Ricardos 188. Atiendo allí presencialmente con cita previa y, cuando no puedo estar en consulta, sigo cogiendo el teléfono. Las 24 horas, todos los días del año.

Cómo empecé

Empecé a leer cartas a los catorce años, en la cocina de casa, para mis amigas del barrio que se quejaban de novios complicados y exámenes que se les venían encima. Lo hacía por intuición, sin saber muy bien qué estaba leyendo. Pero acertaba lo bastante como para que vinieran sus madres, y luego sus tías.

Pasé años estudiando tarot de Marsella primero, y Rider-Waite después, sin la prisa de convertirlo en un trabajo. En 2016 decidí dar el salto: dejar de leer «por hobby» y abrir consulta de verdad, con horarios, con tarifa clara, con responsabilidad por lo que decía.

Diez años después, lo que cambió no fue el método sino la madurez. Hoy sé cuándo callar lo que veo, cuándo decirlo aunque incomode, y cuándo derivar a un profesional distinto (un psicólogo, un abogado, un médico) porque lo que la persona necesita ese día no son cartas.

Cómo trabajo: tres pilares

1. Honestidad por encima del ego del cliente

Si vienes esperando que te diga «sí, tu ex va a volver», y las cartas no lo dicen, no te lo voy a decir. Mentir endulzando es una falta de respeto que sale cara a medio plazo: vuelves a llamar dos meses después porque la realidad no se ha movido.

2. Escucha real, no improvisación

Antes de tirar la primera carta te dejo contarme qué pasa. Con tus palabras, con tu ritmo. No necesito que tengas la pregunta clavada; lo que necesito es entender el contexto. Si no escucho bien, leo mal.

3. Tiempo justo, sin alargar

La consulta dura lo que tiene que durar. Algunas se cierran en quince minutos porque la respuesta es nítida; otras necesitan media hora porque hay capas. Lo que no hago nunca es alargar para subir la factura. Si lo que tengo que decirte ya te lo he dicho, cerramos.

Lo que NO hago

Soy tan clara con esto como con el resto. Si buscas alguna de estas cosas, no soy yo:

  • No hago amarres ni rituales de pareja. No vinculo personas con velas, hilos rojos, fotos en miel ni nada parecido. Es manipulación, no orientación.
  • No cobro rituales aparte de la consulta. Tarifa única por la lectura. Si alguien te dice «necesitas un trabajo extra de 200€ para que funcione», desconfía.
  • No hago promesas absolutas. Nadie acierta el 100% de las veces. Quien te lo diga, miente. Yo te digo lo que veo y la probabilidad de que se desarrolle, no el guion cerrado.
  • No sustituyo a un psicólogo. Si estás en un proceso de ansiedad fuerte, depresión o duelo complicado, lo digo: ahí necesitas a otro profesional, no a mí. Puedo acompañar, no curar.
  • No predigo defunciones. No leo cartas para responder «¿cuándo se va a morir alguien?». No es una consulta que acepte. Punto.
  • No doy números de lotería. Si las cartas dieran números ganadores, no estaría yo cobrando consultas.

Mi consulta en Carabanchel

Está en la calle del General Ricardos 188, en pleno barrio de Vista Alegre, distrito de Carabanchel, Madrid. Es un espacio pequeño y tranquilo, sin parafernalia exagerada: una mesa, una luz cálida, mis mazos de trabajo y silencio.

Llego andando desde Metro Oporto (L5 y L6) en pocos minutos. También está cerca Metro Vista Alegre (L5). Por la calle General Ricardos pasan los buses EMT 17, 34, 35, 108, 118, 119 y el nocturno N16.

Atiendo presencialmente con cita previa por teléfono, nunca sin avisar. Si vienes desde Latina, Usera, Aluche, Puerta del Ángel, Centro, Arganzuela, Puente de Vallecas, Móstoles, Alcorcón, Leganés o Getafe, llegas bien tanto en metro como en coche.

Si no puedes desplazarte o prefieres más intimidad, la consulta telefónica es exactamente igual de seria que la presencial. Las cartas no cambian al otro lado del teléfono.

Más detalles sobre la consulta presencial · Cómo es la consulta por teléfono

Llámame

Cuando lo necesites, ahí estoy

No te voy a presionar para que reserves. Si lees esto y no es el momento, vuelve cuando lo sea. Pero si lo es, el número es el de siempre. Atiendo personalmente las 24 horas, todos los días del año.

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